un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

lunes, 18 de septiembre de 2017

Cada día. Rosendo


Cada día 
Cada día me duele más partirme el pecho
y todavía se puede andar sino correr
o se diría que no tuviste mucho acierto.

Echar las campanas al aire… tantas veces
saber que luchabas en balde… muchas veces
jugar en terreno de nadie… cuantas veces
espero que pronto tengas ganas...

De llorar y luego reír confundido
decidido porque lo vas a conseguir
por lo menos podré saber que sigues vivo.

Echar las campanas al aire… tantas veces
saber que luchabas en balde… muchas veces
jugar en terreno de nadie… cuantas veces
prisionero del disparate.

Cada uno tan contento
cuando están en su elemento.

Si te quieres volver atrás es tu derecho
alegría que todo está por descubrir
y volvería pero ya anduve mucho trecho.

Echar las campanas al aire…

Yo tengo la impresión
de que no me escucha nadie
es otra dimensión
mísera e insoportable

domingo, 17 de septiembre de 2017

Sexo, exilio y rock and roll. Ali Eskandarian

Hay libros que desde la primera frase te ganan, te conquistan y se hacen un hueco en tu corazón. Libros que sabes que en cada página estás delante de un clásico, y eso sucede con este libro de Ali Eskandarian. Esta aparentemente autobiografía te lleva directamente a la vida en carretera de este Hunter S Thompson del siglo XXI, donde saltar de cama en cama, follar y drogarse como si no hubiera mañana les lleva a ser una especie de ángeles del Apocalipsis que tanto pueden leer poesía a forajidos como enamorarse en una gasolinera en una carretera perdida en medio de la nada. Es imposible hablar de este libro y no ponernos en situación con la vida del autor, Ali, un expatriado de Irán que nos relata las aventuras de un personaje demasiado parecido a sí mismo, que vive entre drogas, sexo y rock and roll los últimos suspiros de una vida que le iban a arrebatar a la vuelta de la esquina.
Con una prosa llena de nervio y de vida, tan deudora de los grandes de la generación Beat como Kerouac, Ginsberg o Burroghs como nueva y vital. Un libro fascinante, lleno de luces de neón y de la oscuridad más lúgubre, donde la soledad plena da sentido a una existencia que se encamina al final más abrupto. La muerte de Ali en su casa por unos encapuchados en 2013, y que aun sigue sin resolverse, más que un triste final es un principio amargo para un superviviente eterno. Cuando Ali entregó el manuscrito que acabó siendo el libro lo hizo con una nota tan sincera como llena de escasa modestia: “Creo que será la gran novela iraní-americana y así la calificaré hasta que alguien demuestre lo contrario”. Y no seré yo quien lo haga, ni vosotros. Un clásico de culto que ha conquistado a todo aquel que lo ha leído, incluido Tim Burgess de The Charlatans. Un libro en el que la vida se cae en cada página que pasas atrapado en una historia arrolladora. (mondosonoro)

domingo, 3 de septiembre de 2017

El faro de Dakar. Ángel Petisme

"El faro de Dakar" alumbra un viaje emocional por el corazón del continente africano para descubrir la esencia pura de la humanidad. Editorial Renacimiento 


Epide®mia


Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas.
Albert Camus, La peste


La gran contradicción de hoy día es saber
en qué lugar del mundo te espera el que tú eras
antes de ser colonizado por la vulgaridad.
Porque estás infectado y lo sabes, mi cielo,
de perversidad y mentiras eléctricas.
Gana quien grita más a favor de la muerte.

Algo peor que el ébola ha invadido tus células,
te acorrala y te lleva a las cuerdas,
deseca las palabras y las hace sangrar.
Está en el aire, en los retales de tormenta,
se respira en los miedos de comunicación,
en las pieles que huelen a victoria y napalm,
el horror, el horror, la estupidez absoluta,
infinita y letal, que insiste y se contagia.
Unas alas enormes de mariposa necesitarías.

Quizás todo se reducía a eso.
Quién tiene el poder y quién se arrodilla,
quién manda al otro lado de las balas,
quién explota y quién miente mil veces
desde su propaganda.
Todo se resumía en eso,
por mucho que se adorne con ideología.
Libertad: guerras de ricos donde pelean pobres.

Hijos del tiempo, bailaréis con la lluvia
antes de ser colonizados por la vulgaridad.
Nueva lucha de clases, el viento de la historia
os arrastra a los estercoleros
lejos del movimiento y del idealismo.

Porque estamos infectados de ansiedad
e ignorancia, y lo sabes, mi hembra,
no de amor que llena el aire de caléndulas
sino de paranoia y desfachatez,
de despotismo y mala educación,
de la más virulenta hipocresía y perversidad.
Y eso se llama MDA: miseria de amor.

Unas alas enormes de mariposa necesitaríamos.

de "El faro de Dakar" de Ángel Petisme

miércoles, 30 de agosto de 2017

cuando ya no quede nadie en los pueblos

cuando ya no quede nadie en los pueblos
Llegará el otoño
volverá el silencio, el vacío
los días más cortos
las noches más largas
la soledad se asentará en las piedras, en la tierra, en las palabras, en la sangre, en la piel
se acabará la música
las verbenas
el cine de verano
y el vuelo de los abejarucos y las golondrinas
sólo la vendimia y las fiestas de san Miguel
darán un último aliento
a los que aquí quedamos.
llegarán las lluvias, los arco iris y los rojos atardeceres
y volverá la rutina
y la resignación y el olvido
¡nadie se acordará de nosotros mientras estemos vivos!
y el abandono que brotará entre las zarzas y las ortigas
nos impedirán apreciar la belleza
y la necesidad de las caricias.
Llegará la época de los membrillos y las setas
bajará de la sierra el lobo, el jabalí y el frío
un frío que echara más leña al fuego.
seremos unos recuerdos del verano
una fotografía, una postal, un amor
o una estadística o unos votos
y las ausencias se harán presentes
¡sólo en los entierros volveremos a juntarnos!
y perderemos amigos, recuerdos y caminos
y el olvido
traerá como hojas arrastradas por el viento
un odio sin rabia
que nos dejará en la garganta
un sabor a moneda antigua
y sólo nos quedará tragar saliva
porque no tendremos
a quien escupir

un poema de j.p.g y la fotografía es de aquí

lunes, 28 de agosto de 2017

Los cuadernos del Haza. Pablo Cerezal

"Los cuadernos del Haza" Pablo Cerezal (ediciones carena) 
El Café Hafa, de Tánger, es el punto de partida y de encuentro en este regalo a Marruecos, donde el autor Pablo Cerezal nos da la oportunidad de conocer sus calles laberínticas, alejadas de los circuitos turísticos, donde, ni todo es luz, ni todo es sombra. Los cuadernos del Hafa son las anotaciones que el protagonista va haciendo de su viaje, de su encuentro con Munir en un vagón de primera. Son las sensaciones calientes de un amor fugaz plasmadas en un papel, que ha de estar sucio por el trayecto, ajado incluso, arrugado y, sobre todo, profundamente vivo, como el personaje de Aanisa. Y "Los cuadernos del Hafa", ahora sí, en cursiva, es también el recorrido por la ciudad de Tánger del escritor William Burroughs, que será simplemente Bill para el lector; de Jane Bowles, del Rolling Brian Jones (Jonesy) o de Brion Gysin, entre otros. El autor da voz a estos personajes, rebuscando entre sus pasiones, sus obsesiones, sus adicciones. 
Desde la primera página, que es la 52 de ese cuaderno que va escribiendo el protagonista, el autor parece retar a un lector al que se le dilatan las pupilas de asombro. ¿Qué es esto?, pensarán aquellos más cuadriculados. Porque para leer a Cerezal hay que despojarse de las vestiduras de occidente que aprietan tanto, hay que sacarse las normas establecidas de la cabeza y dejarse llevar por el caos maravilloso de un país tan fascinante como Marruecos, nuestros vecinos del sur.

Un estilo que baila entre el lirismo y la suciedad de las palabras, entre la belleza y lo más horrendo que nace del alma humana. Un juego en el que los personajes y las palabras se va cruzando, aquí y allá, atrás, adelante, rodeándote y presionando más y más hasta el límite. Un juego, también, el estilo del autor, perfectamente diseñado, que pone y quita comas o puntos a su antojo, que deja las frases a medias, suspendidas en el aire, flotando al borde del abismo, como el polen marroquí. 
Me ha gustado. Porque es un placer leer con los ojos abiertos todo lo que Cerezal va diciendo y callando entre las páginas para construir finalmente tu propio prisma de una verdad subjetiva. "Los cuadernos del Hafa" es como un gusano que se mete por la sangre y quieres llegar antes que él al corazón, no vaya a ser que te lo rompa, o te lo pudra. Eso sí, he echado en falta una sacudida de ese corazón, porque le gané la batalla al gusano amenazador y mi corazón se quedó intacto, en su sitio, no se marchó volando por la ventana ni se resquebrajó, y las lágrimas no brotaron nunca, y la angustia no lo envolvió todo, porque estamos una obra tan perfecta que se le ha escapado una pequeña vibración sobrecogedora, fuera ésta la que fuera.  
Una novela para leer en alta voz, para saborear sus párrafos de adjetivación exacerbada en un equilibrio virtuoso. La realidad no es la que vemos, sino la que inventamos, dice Munir, mi personaje favorito de la novela junto con Burroughs y Aanisa, y posiblemente esa frase entrañe todo lo que es "Los cuadernos del Hafa". Una novela valiente, minuciosa y onírica. reseña del blog cajón de historias