un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

lunes, 24 de julio de 2017

"Madrid:Frontera". David Llorente


El Madrid de "Madrid:Frontera" es una ciudad bañada por el mar, donde sus habitantes rebuscan comida en la basura, donde hay muertos en las cunetas, donde la gente duerme en la calle y pasa hambre, frío y miedo, donde los que creen que han perdido todo se arrojan, desesperados, a un mar negro como la tinta. Una ciudad donde no hay libros, cines, teatros, universidades, pájaros, donde los profesores son sustituidos por monstruos con sotana y los hospitales públicos por bancos. Donde la policía golpea, tortura y mata por placer y aburrimiento, donde los políticos y sus asesores putean, joden y se reparten beneficios y privilegios. Una ciudad de sirenas, desahucios y emigrantes encerrados en centros de internamiento y exterminio. Una ciudad de funcionarios y camaras de vigilancia, de desigualdades y humillaciones. Una ciudad cruel, donde los no-gobernables tienen todas las de perder, donde siempre está oscuro y llueve. "Madrid:Frontera" es una novela subversiva, que puede ser una metáfora o una distopía, una novela de terror o una novela negra, o que puede ser la puta realidad que no queremos ver. Una novela para no olvidar, para no callar, para no perdonar.

Soy Madrid:frontera (y me dirijo a ti, lector):
Sabes que hay gente a la que le han quitado la voz y ya solo les queda el llanto o el silencio.
Tú mismo, en algún momento, has apretado los puños ante la injusticia y cargas sobre la espalda más peso del que se puede soportar.
Seguro que has contemplado la desesperación ante ti, pero te niegan lo que has visto con tus propios ojos y te dicen que eso de lo que hablas no ha existido nunca.
Probablemente creas que a ti también te están dejando sin voz y te preguntas si no acabarás como los demás, condenado al llanto o al silencio.
Bien.
Debes saber que yo he venido a poner las cosas en su sitio para ajustar cuentas con el pasado.
Que llego de la mano de un escritor que de repente toma conciencia de su enorme responsabilidad y te agarra de las solapas y te grita: ¡Despierta!
Que vengo a hablarte de la verdad, aunque mis páginas quemen.
Yo soy eso, el punto de inflexión.   
   "Madrid:frontera"   David Llorente Editorial Alrevés

domingo, 23 de julio de 2017

Tirso Priscilo Vallecillos



Esa gente que insiste en que todo le salga redondo, incluso los cuadrados.      
*
Esa gente que cuando habla corrige en rojo.      
*
 Polvo somos y en polvo nos convertiremos... Y si te quitas la ropa podemos ir practicando.
*
¿Por qué el cuerpo de Cristo sí y el de Manolo no?
*
A las religiones que ofrecen paraísos se les deberían exigir las escrituras.
*
Muchos cristianos no distinguen entre su mejilla y la del otro.
*
Conviene no confundir dirigente y diligente.
*
Los políticos solo utilizan la cabeza para sacar balones fuera.
*
Lo primero que pienso cuando escucho Radio María es que es una emisora para fumados.
*
Los políticos lo dicen todo con rotondas.
*
Esos políticos que miran por encima del hombre.
*
El bipartidismo proporciona cambios de gobierno de 360º.
*
Lo del pacto con el diablo a casi ningún político se le nota.
*
En cuestión de amor me conformo con bajar mis expectativas 
hasta la cintura.
*

 
"Homo Pokémons (alientos, malalientos y otras exhalaciones)".
Tirso Priscilo Vallecillos. Ed. Trea.

viernes, 21 de julio de 2017

Puro y Ligero. Pablo Und Destruktion


Puro y Ligero de Pablo Und Destruktion

Me arrepiento, me arrepiento, me arrepiento
Me arrepiento de muchas cosas
Me arrepiento y hay personas que lo notan cuando me ven

Cantando en mitad de la noche

Una mañana después de haberme metido en todo, incluso en ella,
Me fui a ver al cura de mi familia.
Me dijo
Pablo, tranquilo, yo te confieso,
Pero existen los médicos y existen las pastillas

Pastillas, pastillas, solo pastillas le dieron
También me arrepiento.
Debí de haberme explicado mejor
Para que el cáncer no fuera el único movimiento.

Me arrepiento, me arrepiento, me arrepiento,
De todo el mal del mundo
De cada bomba, de cada idiota, de cada chicle en el suelo
De la jodida expansión del universo.

Cómo volver a ser otra vez puro y ligero
Cómo volver a ser otra vez puro y ligero
Cómo volver a casa otra vez desde tan lejos
Cómo volver a ser otra vez puro y ligero

Me arrepiento, me arrepiento, me arrepiento,
De no usar mi odio como un buen soldado.
Debería irme al Kurdistán a combatir y dejar este país de puticlubs farlopa y jubilados.

Me arrepiento, me arrepiento, me arrepiento
De haber sucumbido a los hechizos baratos
Tuve que hacer un cruceiro de neón
Para poder dormir en nuestro cuarto

Me arrepiento, me arrepiento, me arrepiento
De irme a cenar y hablar demasiado
Amigos, artistas, queridísimas chicas
quitadme el ocio y dadme una familia

Y es que el que ve una injusticia,
Que la arregle con su mano,
Y, si no puede, que la arregle con su voz
Si tampoco puede que la arregle con su corazón
Y esa es la menor de las entregas

Cómo volver a ser otra vez puro y ligero
Cómo volver a ser otra vez puro y ligero
Cómo volver a casa otra vez desde tan lejos
Cómo volver a ser otra vez puro y ligero

Cómo volver a ser otra vez puro y ligero

jueves, 20 de julio de 2017

Por qué Gloria Fuertes. por David Llorente

Gloria Fuertes pertenece a ese grupo de artistas, no ya en vías de extinción, sino a punto de desaparecer, que dicen lo que piensan y que después de decir lo que piensan, defienden lo que han dicho y por último y como consecuencia de lo anterior, reivindican lo que son.
Y afrontan las consecuencias.
Claro.
Gloria Fuertes decía que ella no habría sido poeta si la guerra civil no hubiera llegado a estallar. Es una forma de explicar (a los que saben/a lo que quieren/a los que están dispuestos a entender) que su poesía hablará del horror, de la injusticia, del dolor, de la soledad, de la muerte, de todos aquellos temas de los que habla, en España o en cualquier otro país del mundo, una literatura crítica de posguerra.
Falta el componente social.
Ahora voy.
Los autores de la primera generación de posguerra pasaron de la angustia existencial a un supuesto compromiso social. Hablaban de denunciar y de dar testimonio. Gritaban a los cuatro vientos que habían dejado el Yo poético (el existencialismo que se mira el ombligo) y habían abrazado el Nosotros social (el poeta como portavoz del dolor del pueblo, del que forma parte y con el que se identifica). Decían: «Un día comprendí / y rompí todos mis versos» o «Doy todos mis versos por un hombre en paz» o «Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales / que lavándose las manos, se desentienden y evaden» o «Escribo / hablando» o «Me queda la palabra» o «Pido la paz y la palabra». Estaban convencidos de que la poesía era un arma cargada de futuro y de que tenía una utilidad práctica, es decir, que podía volcar la realidad y construir una sociedad más justa y sobre todo, en paz. A Gloria Fuertes todo esto le parecía muy bien, pero no debía de entender que, al tiempo que se daban estos golpes de pecho, anduvieran contando las sílabas de los sonetos, la resonancia de la rima y el impacto del encabalgamiento.
¿Y los acentos del verso libre?
Tampoco.
¿Y la metapoesía social, esa masturbación a dos manos en la que el autor habla de su poesía para decir lo que va a hacer con ella?
Tampoco.
Gloria Fuertes, sencillamente, decía que el poeta, en lugar de contar las sílabas, debía contar lo que pasa en el mundo. Gloria Fuertes, en lugar de regodearse en el objeto artístico, en lugar de dejarse atrapar en el pegamento del recurso literario (que da como resultado [siempre] una poesía hermética y de digestión pesada), como hacían algunos compañeros de generación («Para el hombre hambreante y sepultado / en sed, salobre son de sombra fría», donde se preocupa más de la aliteración, del encabalgamiento y del hallazgo expresivo, que de la persona como núcleo del problema social), prefería nombrar los males que hacían daño al ser humano de la posguerra, utilizando las palabras más sencillas, la expresión poética más comprensible, sin olvidar (nunca, nunca, nunca) que el camino literario hacia la sencillez es el camino más largo, más arduo y que requiere más talento.
Y más paciencia.
Sí.
Y es aquí cuando Gloria Fuertes rechaza (nunca se le había pasado por la cabeza) pasar de puntillas sobre la gangrena de la España de posguerra ni mucho menos (¿qué despreciable tipo de artista sería?) abordar el tema de manera general (de nuevo, los autores de su generación diciendo «Para el mundo inundado / de sangre, engangrenado a sangre fría», donde la perspectiva distante, generalizadora, permite al poeta (¡social!) lavarse las manos), decide hablar en sus versos de feminismo, de homosexualidad, de transexualidad, de prostitutas, de obreros, de mendigos, de la destrucción de los niños, de Franco, llamándolo a todo por su nombre, huyendo de los velos confundidores de la retórica poética.
Para eso hace falta ser valiente.
No. Para eso hace falta ser poeta.
El resultado, por supuesto, fue la marginación y el desprestigio. Las mentes renqueantes que no entendían sus versos, pensaban que los escribía una niña (que eso lo hacía cualquiera) y los que sí entendían sus versos, preferían no explicárselos a los demás. Que cayera el silencio sobre los versos de la gran poeta. Que la gran poeta, inerme ante la triple entente de la envida, del miedo y de la mediocridad, acabara siendo una risible y no más que entrañable poeta de niños. Pero la literatura (la calidad literaria) es una de las pocas armas para las que el tiempo no conoce ningún escudo, de manera que Gloria Fuertes puede estar ahora masticando tierra, pero su poesía (por esa cosa tan rara que a veces sucede y que se llama justicia) está subiendo a las alturas de las que nunca debió bajar y desde ahí arriba dará sombra a los nuevos poetas y oscurecerá (hasta convertirlos en un agujero negro) a los rancios autores que saben que tendrían que vivir mil vidas para escribir una frase que tuviera la misma calidad que el peor verso de Gloria Fuertes.
Háblame de su poesía.
Voy.
El problema de Gloria Fuertes está en algunos lectores. Está bien que se abran talleres de escritura creativa para los que quieren aprender a escribir, pero mucho mejor estaría que se abrieran talleres de lectura creativa para todos aquellos que quieran aprender a leer literatura, porque la literatura (mucho menos la poesía) no es fácil de leer y además, a los poetas, no se les mide en versos, ni siquiera en poemas (igual que a lo narradores no se nos mide en párrafos o en capítulos), sino en libros, porque cada poema, cada verso, cada palabra, está al servicio de un todo, de una visión del mundo que quieren compartir.
¿Y qué quiere compartir Gloria Fuertes?
Llama la atención cómo, desde el principio de su producción poética, Gloria Fuertes se compara/se identifica con la tierra, con la Naturaleza. Esto no es ninguna novedad en la poesía. Ya lo hacía Pablo Neruda. La diferencia está en que la mujer, para Neruda, era lo mismo que la tierra porque el hombre planta en ella su semilla y ella le entrega el fruto («Mi cuerpo de labriego salvaje te socava / y te hace saltar el hijo del fondo de la tierra»), llegando al extremo de asegurar que la mujer existe para el hombre («pero estás tú / estás para dármelo todo / y a darme lo que tienes a la tierra viniste»). Gloria Fuertes se define a sí misma como una isla ignorada (no ignorante, de hecho, los ignorantes son los que hacen de ella una isla ignorada), de donde se desprenden los temas de la soledad y de la marginación («en el centro de un mar que no me entiende / rodeada de nada»), pero sabe (ensayando una pirueta que la aleja de la tristeza y la autocompasión) que las islas ignoradas son, precisamente, las más misteriosas, las que tienen aves y fieras que miran dulcemente y flores venenosas y arroyos que suenan como si fueran poetas y volcanes dormidos y «quizás haya un tesoro muy dentro de mi entraña». Gloria Fuertes, como mujer, como artista, como homosexual, como feminista, como pacifista, como antifranquista declarada, siente/sabe que está siendo apartada más allá de la última cuneta, pero su identificación con la tierra no es casualidad y resiste porque no le queda otra solución y sabe que incluso en las condiciones más adversas, conseguirá florecer. Dice «Me dislocan la cabeza para que mire atrás / y yo quiero mirar hacia delante» y luego «No puedo detenerme / perdonad, tengo prisa /  soy un río de fuerza, si me detengo / moriré ahogada en mi propio remanso». Y cuando dijo aquel verso famoso «Pensé en tirarme al metro / y acabé tirándome a la taquillera» no pretende hacer un chiste a partir de la polisemia del verbo tirarse, sino mirar a los ojos de la sociedad y decirle que ha decidido superar la depresión a partir de perseverar en el mismo comportamiento que la sociedad le censura, en este caso, la homosexualidad. Eso se llama valentía, eso se llama libertad y eso se llama reivindicación de uno mismo.
¿Algo más sobre la tierra?
Sí.
«El corazón de la Tierra / tiene hombres que le desgarran», «Cuando entierran en ella / niños con metralla / le dan arcadas». Nos damos cuenta de que el aparato retórico de Gloria Fuertes no está en el malabarismo semántico ni en la metáfora exquisita. La tierra es ella, la poeta. Tiene corazón, igual que la tierra. Ambas son buenas («Lo primero, la bondad. Después, el talento. Lo demás es cuento») y el comportamiento del ser humano, por detestable (no olvidemos la guerra y la posguerra)  le rompe el corazón. A los niños asesinados en la guerra se los entierra. Y enterrarlos es meterlos dentro de la tierra. Obligar a la tierra a que se los coma. Y eso, a la tierra, le da arcadas porque le da asco lo que está pasando, lo que el ser humano está siendo capaz de hacer. Vemos que las imágenes son potentísimas y debemos darnos cuenta de que el poema resulta efectivo porque el lenguaje es directo (no fácil) y no se mira a sí mismo.
Uno de los primeros errores del poeta.
Eso es.
La poesía, para Gloria Fuertes, es hablar claro. Y hablar claro, en la posguerra, es saltar en manos de la censura y dejar que te despedace. Gloria Fuertes dice «El crimen a sangre fría / duró tres años / Ese horror lo vivía día a día / en plena juventud / Tuve hambre y frío / muriendo y conviviendo / con el cadáver de mi alegría». ¿Algún adjetivo? ¿Alguna llamada de atención a la brillantez de su poesía? No. Tan solo la verdad. La claridad expresiva. Y para los lectores de poesía, la paradoja de los tres años de un crimen a sangre fría, el robo de la juventud de una mujer, a la que le están quitando lo más valioso que tienen esos años: la alegría. Y la reducción de la vida a lo básico: no morir ni de hambre ni de frío.
¿Se puede hablar más claro?
Sí.
La claridad expresiva y expositiva de la poesía de Gloria Fuertes llega (premeditadamente) a límites que rozan con el sarcasmo. Si no se le entiende a partir de este tipo de poemas, no le queda más remedio que usar el lenguaje de los niños (eso lo entendemos todos, ¿no?) y la perspectiva del cuento tradicional (esos nos lo sabemos todos, ¿verdad?). Y dice, «Un día que tenga tiempo / os contaré la aventura de mi infancia / con el lobo Franco». De nuevo el robo de su infancia. La culpable fue la guerra. Y por encima de ella, el dictador. Y continúa: «Yo era una Caperucita roja en zona roja (…) / Mandó su jauría / y me detuvo en la Gran Vía / Los criados del Lobo / me metieron en prisión / Me mordisquearon a gusto / por poco me muero del susto / En el bosque de cemento / pasé un miedo atroz / Yo era una Caperucita Roja / y Franco un Lobo Feroz». Hay lectores que detectan el tono infantil y les empieza a bailar por la cabeza la palabra banalidad, si la conocen. Otros lectores detectan la palabra jauría (agresividad, violencia, irracionalidad), criados (siervos, esclavos) del Lobo, mordisquear (torturar) a gusto (impunidad), morir (morir) de susto (de miedo atroz, como dice luego), feroz (desliguemos la palabra de la palabra Lobo y detengámonos en su verdadero significado). A lo mejor es que a veces, para entender, hace falta que nos hablen como a niños.
Habla de los niños.
Y termino.
Gloria Fuertes no tiene una cara A y una cara B. La poesía de Gloria Fuertes no se divide en poesía para niños y poesía para adultos. La poesía para niños de Gloria Fuertes es una consecuencia de la poesía social de posguerra. Su generación no dejaba de pregonar que la poesía era un arma cargada de futuro, que la poesía servía para algo y que ellos eran los poetas que pedían la paz. Todos ellos acabaron desengañados. Todos ellos dedicaron sus últimos trabajos a expresar el desengaño de que la poesía, al final, no cambió nada. Gloria Fuertes los miraría y estaría pensando: ¿Y qué habéis hecho vosotros con la poesía para que cambie nada en la sociedad? Ella compartía la idea de que la poesía es un arma cargada de futuro, pero en lugar de pensar en el ser humano adulto, pensó en el niño, porque el futuro está en el niño. La poesía infantil de Gloria Fuertes tiene el objetivo de que el niño quiera leer, de que al niño le guste la lectura, de que miles y miles de niños deseen leer poesía. Ella pensaba que el niño que lee poesía (el niño que lee) será un adulto que piensa, un adulto al que no le engañan, un adulto al que nadie va a manipular, un adulto que ama la paz y que no volverá a llevar a su país a una catástrofe de sangre y de odio. Los de mi generación hemos crecido con la sintonía de Un globo, dos globos, tres globos y de La cometa blanca, dos programas de televisión por donde andaba la inspiradora sombra de Gloria Fuertes. Ha sido la única poeta de posguerra que se ha mantenido firme en sus deberes sociales y que de verdad ha defendido y ha dado voz a los que necesitaban defensa y a los que necesitaban ser oídos. La siguiente generación de posguerra, la de la experiencia, diluye la denuncia social y prefiere hablar de sus vidas, tocando temas como la amistad, los viajes, el amor, los estudios…, dejando la guerra y la posguerra como el marco inevitable en el que se desarrollaban esos temas. Y la siguiente generación de posguerra, la de los Nueve Novísimos, se ocupan del culturalismo y se dejan influir por las vanguardias, dejando claro que todo lo anterior a ellos se la suda.
Por eso, Gloria Fuertes.          
         por David Llorente

martes, 18 de julio de 2017

siete aforismos de Tirso Priscilo Vallecillos



Perder la conexión y entrar en contacto.

*
Sobre la verdadera amistad no hay nada más elocuente que un cómodo silencio.

*
La gente que camina con pies de plomo no suele dejar huella.

*
Hay personas que se elevan hacia abajo.

*
El que se esfuerza demasiado en agradar corre el riesgo de acabar siendo otra persona.

*
Somos el único rebaño en el que cada uno va a lo suyo.

*
Lo malo de los envidiosos es que implican a los demás en su problema.



Tirso Priscilo Vallecillos. "Homo Pokémons (alientos, malalientos y otras exhalaciones)". Ed. Trea, 2017

domingo, 16 de julio de 2017

Ofertas. un poema de Ana Patricia Moya


I
LATAS DE ATÚN (2 X 1)

Frente al estante de las conservas
no suelo tardar mucho en escoger
                                                    siempre lo más barato
sin embargo, en el amor,
ya no me vale cualquiera
para consumir esta soledad tan insípida. 


II
FRUTA DE TEMPORADA

Compro un cuarto de manzanas verdes
                                            -mis favoritas, tan ácidas-

las conservo en el cajón del viejo frigorífico
y me apuro en comérmelas pronto

que todo se enfría, hasta pudrirse,

                                                   como lo nuestro,
                                                   que nació y murió sin nombre.

III
PESCADO FRESCO

A diario, me cuentan novedades
del panorama literario
                               pero más me entusiasma
la bajada de precios,

cada día que pasa menos me interesan
los fariseos de las letras y sus imperios

                            y sobre este plato hay un filete de lenguado
                           -un lujo que me permito cada tres semanas-
hay más poesía.


poema de Ana Patricia Moya
Ilustración: Megumi Toyosawa

sábado, 15 de julio de 2017

un homenaje a Gloria Fuertes. por Rakel Rodríguez

Mi homenaje a Gloria Fuertes:
Nos hemos criado
unas cuantas cabras locas solas raras
a tus pechos llenos de güisqui.
Nos hemos dormido esas raras locas solas cabras
escuchando tu voz de bestia parda,
fumadora precoz y empedernida
que nos llevaba a un tipo de mujer desconocida en nuestras casas.
Nos hemos hecho esas solas locas raras cabras
hembras, animales, féminas
sintiendo tus palabras rugir en nuestro interior
como una marabunta de letras en la sangre.
Nos has guiado en nuestras rarezas, locuras, soledades
con muchos de tus poemas
alumbrando la posibilidad de una vida distinta,
solo armadas con un buen montón de letras.
Así que sí: menos mal que te tuvimos
como poeta de guardia...                    


más poemas y escritos de Rakel Rodríguez
más sobre Gloria Fuertes

miércoles, 12 de julio de 2017

un par de trucos que me enseñó un jodido tahúr

un par de trucos que me enseñó un jodido tahúr
recorrí 1928 kilómetros en autostop
para conocer a un tahur
que se hacía llamar Cubby
del que se hablaba
que había engañado
con todas las cartas en contra
a la Señora Muerte.
el tipo no parecía gran cosa
pero en sus ojos y en sus historias
había algo que te decía que sabía de lo que estaba hablando.
tras varias noches de copas y partidas
me contó
que lo poco que sabía
lo había aprendido del Doctor Dolor
pero que era un cabronazo insoportable
difícil de tratar y nada recomendable.
Y que no me engañara
nadie podría nunca vencer
a la Señora Muerte
con suerte
podías llegar a un pacto
o sacarle una tregua
pero sí te tocaban malas cartas
tenías que darle todo lo que tenías
y entretenerla
con algún sucio juego de manos:
bailar con Miss Locura
convivir con Doña Soledad
rendir pleitesía a su majestad Heroína
o a su hermanastra madama Priva
o postrarme ante cualquier Dios
y sus secuaces Los Demonios.

ahora
a la hora de la verdad
encerrado en una habitación con la Señora Muerte
cara a cara
a cara de perros
sin una miserable pareja entre las manos
apuesto todo lo que tengo
voy a todo o nada
a una sola mano
sin descartes sin comodín
sin nada
ella manda
es su territorio
pero no me voy a achantar
sólo tengo que entretenerla
y escribirla un par de poemas
para tenerla comiendo de mi mano

un poema de José Pastor de su poemario "gente poco recomendable"

martes, 11 de julio de 2017

errores y erratas

errores lo que he perdido/ perdido está/ sólo queda el olvido/ el olvido y nada más  

erratas te voy a desamar/ compasión/ y a mano amada

sábado, 8 de julio de 2017

Gloria. León Benavente

Un día me eché a las calles
dispuesto a cambiar de vida,
me había visto en el espejo
y no me reconocía.
podría estudiar otra vez, me dije, filosofía
quizá me conozca mejor
y encuentre alguna salida,
así que deje mi trabajo, deje pareja e hijos, vendí mi coche, quemé mi ropa. fundí mi oro.

Ahora lo entiendo todo

ahora soy feliz
siento una extraña euforia
y ahora soy feliz
esto si que es la gloria

Tan pronto se hizo de noche
entre en el bar de la esquina,
bebí con una compañera de mi antigua oficina,
¿tu crees que estoy loca?
me dijo, mientras reía
y una pequeña lagrima se escurrió por mi mejilla,
entonces fuimos a su casa
e hicimos lo que hacen los perros,
lamiéndonos las heridas justo después de corrernos

Fue como subir a una noria

Ahora soy feliz
siento una extraña euforia
y ahora soy feliz
esto si que es la gloria

De allí salí dispuesto a destruir la mañana,
en busca de gente que me explicara que pasa en España,
por qué nos corroe la envidia,
a santo de que tanta fiesta
por qué se intenta evitar todo lo que molesta
entonces pensé en el futbol, en la democracia y la siesta
y en lo que distingue a una persona de una bestia...

tengo la cara que me merezco,
tengo el país que me merezco

Ahora soy feliz
siento una extraña euforia
y ahora soy feliz
esto si que es la gloria

hoy era un día para empezar desde cero,
hoy era un buen día para hacer un balance completo,
hoy bien podría haber cambiado mi destino,
y lo único que he hecho es emborracharme y ser un cretino,

Es una triste historia

y ahora soy feliz
siento una extraña euforia
y ahora soy feliz
esto si que es la gloria

jueves, 6 de julio de 2017

Raras Joyas del cine negro: Envuelto en la sombra

Título original: The Dark Corner
Año: 1946
Duración: 99 min.
País: Estados Unidos
Director: Henry Hathaway
Guion: Jay Dratler, Bernard C. Schoenfeld
Música: Cyril J. Mockridge
Fotografía: Joseph MacDonald (B&W)
Reparto: Lucille Ball, Clifton Webb, William Bendix, Mark Stevens, Kurt Kreuger, Cathy Downs, Reed Hadley, Constance Collier, Eddie Heywood
Productora: 20th Century-Fox Film Corporation para descargar película
Sinopsis: Un detective privado, que casi vive en la miseria, descubre un día que lo están siguiendo. Tras acorralar a su perseguidor, averigua que actúa a las órdenes de un antiguo socio con el que acabó enemistado. Poco después se ve envuelto en un calculado plan de asesinato. (Filmaffinity). una reseña en la revista cultural Factor Crítico
Galt tiene dificultades para expresar sus emociones. Katleen ya lo ha advertido aunque lleve sólo siete meses trabajando para él. Hay algo huidizo, elusivo en Galt, como si cierto resentimiento frunciera su talante. Cuando golpea expeditivo a Foss, para arrancarle las palabras, el por qué de su seguimiento, parece que golpeara su pasado, como si su sospecha abofeteara a un espectro que surgiera de entonces. Y ese engañoso traje blanco se convierte en tela de una pantalla blanca en la que proyecta su confusión, porque el nombre de Jardine (Kurt Kreuger) enciende el proyector de una película inacabada, de un conflicto pendiente que ha quedado mordido en su lengua. Aunque Katleen, con esfuerzo, logra que se lo revele. Y es un pasado con olor a celda y traición, con un rastro de heridas que no ha encontrado su desague.
Galt tiene dificultades para expresar sus emociones. Katleen ya lo ha advertido aunque lleve sólo siete meses trabajando para él. Hay algo huidizo, elusivo en Galt, como si cierto resentimiento frunciera su talante. Cuando golpea expeditivo a Foss, para arrancarle las palabras, el por qué de su seguimiento, parece que golpeara su pasado, como si su sospecha abofeteara a un espectro que surgiera de entonces. Y ese engañoso traje blanco se convierte en tela de una pantalla blanca en la que proyecta su confusión, porque el nombre de Jardine (Kurt Kreuger) enciende el proyector de una película inacabada, de un conflicto pendiente que ha quedado mordido en su lengua. Aunque Katleen, con esfuerzo, logra que se lo revele. Y es un pasado con olor a celda y traición, con un rastro de heridas que no ha encontrado su desague.
Estoy acorralado en un rincón oscuro, y no sé quién me está golpeando, expresa con desesperación Galt (Mark Stevens), en una secuencia de la formidable Envuelto en la sombra (The dark corner, 1946). En ese momento, se siente muerto, sin aire, confinado en un callejón sin salida. Envuelto en las sombras, agitándose en un rincón oscuro en el que siente que las paredes se ciernen sobre él y cada vez le oprimen más. Han urdido una inextricable maraña alrededor de él, y no sabe siquiera quiénes ni por qué. Pensaba que la luz le enfocaba a él como objetivo, pensaba que el pasado resurgía para ajustar cuentas, pero ha descubierto que más bien se pretendía cegarle con la luz. Como el engañoso blanco del traje de aquel detective, Foss (William Bendix), que les perseguía en la feria a él y su secretaria, Kathleen (Lucille Ball). Con él están jugando al tiro al blanco, pero no como piensa. El espectador pronto sabrá que en la sombra hay quienes traman, manipulan y mueven sus piezas, mientras Galt, ignorante, forcejea en la oscuridad. Porque Galt es un mero peón en una retorcida trama. La realidad es un laberinto en que cada nuevo paso acrecienta la oscuridad. El perseguidor no era sino un señuelo. La amenaza no era sino la víctima.
Estoy acorralado en un rincón oscuro, y no sé quién me está golpeando, expresa con desesperación Galt (Mark Stevens), en una secuencia de la formidable Envuelto en la sombra (The dark corner, 1946). En ese momento, se siente muerto, sin aire, confinado en un callejón sin salida. Envuelto en las sombras, agitándose en un rincón oscuro en el que siente que las paredes se ciernen sobre él y cada vez le oprimen más. Han urdido una inextricable maraña alrededor de él, y no sabe siquiera quiénes ni por qué. Pensaba que la luz le enfocaba a él como objetivo, pensaba que el pasado resurgía para ajustar cuentas, pero ha descubierto que más bien se pretendía cegarle con la luz. Como el engañoso blanco del traje de aquel detective, Foss (William Bendix), que les perseguía en la feria a él y su secretaria, Kathleen (Lucille Ball). Con él están jugando al tiro al blanco, pero no como piensa. El espectador pronto sabrá que en la sombra hay quienes traman, manipulan y mueven sus piezas, mientras Galt, ignorante, forcejea en la oscuridad. Porque Galt es un mero peón en una retorcida trama. La realidad es un laberinto en que cada nuevo paso acrecienta la oscuridad. El perseguidor no era sino un señuelo. La amenaza no era sino la víctima.
Estoy acorralado en un rincón oscuro, y no sé quién me está golpeando, expresa con desesperación Galt (Mark Stevens), en una secuencia de la formidable Envuelto en la sombra (The dark corner, 1946). En ese momento, se siente muerto, sin aire, confinado en un callejón sin salida. Envuelto en las sombras, agitándose en un rincón oscuro en el que siente que las paredes se ciernen sobre él y cada vez le oprimen más. Han urdido una inextricable maraña alrededor de él, y no sabe siquiera quiénes ni por qué. Pensaba que la luz le enfocaba a él como objetivo, pensaba que el pasado resurgía para ajustar cuentas, pero ha descubierto que más bien se pretendía cegarle con la luz. Como el engañoso blanco del traje de aquel detective, Foss (William Bendix), que les perseguía en la feria a él y su secretaria, Kathleen (Lucille Ball). Con él están jugando al tiro al blanco, pero no como piensa. El espectador pronto sabrá que en la sombra hay quienes traman, manipulan y mueven sus piezas, mientras Galt, ignorante, forcejea en la oscuridad. Porque Galt es un mero peón en una retorcida trama. La realidad es un laberinto en que cada nuevo paso acrecienta la oscuridad. El perseguidor no era sino un señuelo. La amenaza no era sino la víctima.

lunes, 3 de julio de 2017

Susurros a Pleno Pulmón & amigos. tres poemas

La fanzine nº8, de Susurros a Pleno Pulmón, dedicada a todos los amigos ya está aquí. 85 poetas han querido participar en este número. GRACIAS a todos y pasad buen verano.

Rebeldía (por Mar Gómez)
La bailarina de la caja de música
se negó a seguir el ritmo
de las canciones de cuna;
cansada de velar insomnios,
de amenizar solitarios.
No soportaba a los curiosos
que deslizaban la mirada
por debajo de sus tules.
La bailarina de la caja de música
decidió tragarse la llave
para que no la siguieran dando cuerda,
para ser invisible al fetichista,
para poder desprenderse
de su forzado pedestal.
El dueño, impotente,
estampó la caja contra la pared
haciéndola añicos,
la bailarina salió despedida,
aterrizó de bruces contra el suelo,
desmembrada,
descabezada,
en sus labios un rictus de sonrisa.

Canadá (por Iván Rojo)
Esta mañana temprano
Me crucé con un borracho
Se me echó encima
Balbuceaba
Sacó la cartera y de ella una foto
Una foto carné
Un hombre joven sonriente
Yo era este, me dijo, yo era este
Lo repitió
Yo era este
Y volvió a repetirlo
Yo era este
Y tenía razón
Era ese
Lo había sido
Ahora ya no
Ahora ni siquiera se le parecía
Ahora estaba hecho polvo, triste
Ya no sonreía
Ya no era joven
Me la regaló
Me refiero a la fotografía
Quédatela, dijo
Dijo
La he cagado, tío
Dijo
No me reconozco
Dijo
Quédatela, ya no la quiero, la odio
Y la acepté
La metí en mi cartera
Y seguí mi camino
La llevaré siempre conmigo
Iremos juntos a todas partes
Iremos juntos al súper
Y a la playa
Y a Canadá
Por qué no
Recorremos juntos Canadá
Y un día me enterrarán con esa foto
Lo juro
A mí también me da miedo estar muerto
No morir
Estar muerto

aireando (por José Pastor)
saco a pasear mi dolor
para que se ventile
para que se convide en los bares
que se emborrache hasta quedar inconsciente
y deje de incordiar
que se caliente al sol
que conozca gente
que baile
pero como si nada
es inconformista mi dolor
le presento a hermosas mujeres
le doy de fumar
le canto por alegrías
ni por esas
es persistente y arisco mi dolor
está curtido y se la sabe todas
volvemos a casa
y va renegando
dos pasos por delante mío
enciendo la chimenea y refunfuña
le pongo música y está demasiado alta
preparo la cena y está desganado
pide dedicación exclusiva mi dolor
estoy hasta los mismísimos cojones
no hay forma
le meto en la cama
le arropo le hago unos mimos
le leo cuentos le leo poemas de Gloria Fuertes
es fuerte mi dolor
no le arranco una sonrisa
una palabra amable
me obliga a meterme a la cama con él
no va a dejarme dormir en toda la noche
lo se le conozco
consigo dormir dos horas de un tirón
cuando despierto ya está ahí
como el dinosaurio de Monterroso
o los números rojos del reloj despertador
es incansable
solo cuando me lanzo como un suicida
a escribir sobre él
escapa por un resquicio de la ventana mi dolor
huye despavorido
chocándose con árboles muros casas coches montañas
abro ventanas puertas brazos
se que volverá
pero esta mañana me va a dar un respiro
y lo voy a aprovechar

Fernando Sabido Sánchez

Un golpe duro e inesperado: ha fallecido el poeta, pintor y antólogo Fernando Sabido Sánchez. No he conocido nunca a un autor con un corazón tan grande: siempre pensando en los demás, sacrificando ese "ego" que es afín a los escritores, y siempre comprometido con la realidad social del momento. No podremos olvidar nunca su impagable labor como antólogo de poetas de todos los lugares del mundo en el blog https://poetassigloveintiuno.blogspot.com.es/
Descansa en paz, compañero. (del facebook de Joaquín Piqueras)

jueves, 29 de junio de 2017

con la memoria de los pueblos olvidados.

con la memoria de los pueblos olvidados
con la lentitud de los bueyes
recorremos caminos al azar
de un reino sin reyes ni mapas
olvidado y perdido
donde se espesan el silencio y la retama.
somos de una raza de caminantes
que conoce la nieve y los silencios del invierno
y que se niega a la derrota y el olvido.
llevamos el rumor de las ortigas en la sangre
y por la noche
de forma bronca y testaruda
bebemos orujo y humo
en viejas tabernas de aldeas perdidas
recordando leyendas e historias
de maquis
de pueblos abandonados
de encrucijadas y silencios
de derrotas y derrotados.
somos de un pueblo al que robaron
el paisaje de su infancia
al que robaron su futuro
al que la losa de la historia de los vencedores
sepultó entre el silencio y el olvido.
un pueblo de gente
que mientras haya caminos sin trazar
bosques sin roturar
ganados y pastos
palabra y miradas
puños y sangre
nunca podrán quitarnos
la pasión la memoria y la libertad
de los caminos olvidados
que no llevan a ninguna parte.

un poema de José Pastor de su poemario "gente poco recomendable"

domingo, 25 de junio de 2017

Raras joyas del cine negro: ¿Quién mató a Vicky?

Título original: I Wake Up Screaming
Año: 1941
Duración: 82 min.
País: Estados Unidos
Director: H. Bruce Humberstone
Guion: Dwight Taylor (Novela: Steve Fisher)
Música: Cyril J. Mockridge
Fotografía: Edward Cronjager (B&W)
Reparto: Betty Grable, Victor Mature, Carole Landis, Laird Cregar, William Gargan, Elisha Cook Jr, Alan Mowbray, Allyn Joslyn.
Una camarera (Carole Landis) es descubierta por un cazatalentos (Victor Mature) que pretende convertirla en una celebridad. Tras anunciar que se translada a Hollywood para proseguir con su carrera artística es asesinada. Todos los indicios apuntan a que el cazatalentos es el asesino y el detective Ed Cornell (un perturbador y magnífico Laird Cregar) no parará hasta demostrarlo.

martes, 20 de junio de 2017

Finlandia. Iván Rojo

Diciembre
Iba al supermercado casi todas las tardes,
no había mucho más que hacer en aquel pueblo.
El K-Market, una nave cuadrada a las afueras
iluminada como una ventana gigantesca
en mitad de la superoscuridad de Escandinavia.
Recorría los pasillos sin quitarme el gorro,
arrastrando una cesta del tamaño de un sofá.
Con frecuencia no me cruzaba con nadie.
El hilo musical cantando en sueco para mí.
El personal servicial, discreto, trabajando para mí.
El supermercado entero funcionando para mí.
Y yo allí dentro, en el centro de todo. Era fantástico.
Compraba latas de arenques y moras de 800 gr.
Compraba bricks de leche rusa de cinco litros.
Bandejas de tomates de Almería de diez.
Filetes anchos como la espalda de un hombre.
Peces, enormes pedazos de peces pálidos.
Bolsas de ganchitos de 1/2 metro cúbico.
mpraba pizzas del diámetro de una mesa camilla.
Compraba la oferta de 36 birras por 40 euros.
Porque todo allí se vendía en grandes formatos.
Ni a los fineses les gusta salir a comprar a -20.
Así que cargan de sobra, cargan y congelan.
Congelan lo congelado, congelan en medio del hielo,
abren una cerveza y se encierran en sus casas.
Pero sus paquetes de tabaco son como los nuestros:
solo tienen 20 disparos, lo sé demasiado bien.
También sus luckies se acababan en plena noche.
Y parecía que el día no fuera a llegar nunca.
Pero llegaba. A las 10 de la mañana, pero amanecía.
Siempre nublado, escarchado, pero amanecía.
Y yo me alegraba, me volvía loco de alegría.
Me ponía 50 prendas térmicas y salía a la calle.
A Finlandia, tan blanca y limpia como tú.
Y tan fría, aunque te joda escucharlo.
Y caminaba por la nieve, mi sangre hirviendo
a 37 grados, hasta derretir tu recuerdo.                descargar "Finlandia" Iván Rojo (Jámpster ebooks)

sábado, 17 de junio de 2017

dos poemas de “Las voces indomables” de Manuel Lombardo Duro.

Enorme
Ahora es menester
otra clase de risa,
esa risa feroz,
esa risa salvaje
que se lleva bien dentro
o no se tiene nunca.

Ahora es preciso
una risa huracán
que te  descarne el cuerpo
y te deshuese el alma,
una risa innombrable
que te deje vacío
y te haga volar
cuando el infierno arrecie.



Precisión
Destruye
ahora mismo
la tiranía y el horror
que pesan sobre tu alma.
Levanta
con tu espíritu y tus manos
el misterio y la belleza
que quieres contemplar.                             


[dos poemas de “Las voces indomables” de Manuel Lombardo Duro. editado por Piedra, Papel, Libros]

martes, 13 de junio de 2017

la movida en mi barrio

la rondilla
me críe en un barrio obrero
y el rock urbano y el heavy
hablaban de nuestra realidad
de nuestras inquietudes, nuestros trabajos, nuestras borracheras, nuestras calles, nuestros bares
nuestras chicas, nuestras noches, nuestros amigos...
Leño, Barón Rojo, Tequila, Burning, Asfalto, Topo, Barricada...
eran los grupos que escuchábamos
los que nos grabábamos unos a otros
a los que imitábamos
los grupos de los que nos sabíamos todas sus letras
incluso algunos se atrevían con los primeros acordes a la guitarra
los grupos que adornaban nuestras carpetas, las paredes de nuestra habitación, nuestras chupas
eran nuestra única esperanza
y como eran grupos que se lo curraban
y tocaban por todos los lados
todos los habíamos visto un par de veces
en las fiestas de los pueblos, en las discotecas
en los pabellones municipales...
esa era nuestra movida
pese que ahora quieran contarnos otra


lunes, 12 de junio de 2017

Especial Eskorbuto

Este 2017 se cumplen 25 años de la muerte de Iosu Expósito y Juanma Suarez, la legendaria pareja al frente de Eskorbuto. "El Sotano" de Radio3 les dedicó el programa del pasado 31 de mayo. Especial Eskorbuto 31/05/2017

sábado, 10 de junio de 2017

a la mierda

dios patria mierda y miedo
está en su territorio
es su bar
paredes decoradas con carteles de la feria de abril de sevilla
fotografías de desfiles de la legión
vírgenes llorosas
toreros marcando cojones
es su territorio y aquí
es amo y señor
con su inmaculada americana
su corbata
y su pulsera con los colores rojo y amarillo
es un señor feudal invencible en su fortaleza
siempre dispuesto a contar un chiste de mariquitas o gitanos
siempre oliendo a baron dandy
siempre con sus insultos a los comunistas
sus partes victoriosos sobre la guerra civil
su machismo casposo
sus insufribles sevillanas
su patria su dios y su mierda
pero espérale fuera
a la salida del bar
sácale de sus territorios comunes
y olerás su miedo a lo diferente
no es más que otro mono asustado
que se cree el jefe de la manada

viernes, 9 de junio de 2017

Ajoblanco. Revista y asociación cultural. ¡Revolvemos!

"Queremos revitalizar la cultura desde la pasión, el respeto, la pluralidad, la imaginación, el humor, la crítica, el debate, el diálogo y el encuentro. Salir del letargo y perder el miedo que nos ha atenazado durante demasiado tiempo. Necesitamos un pensamiento nuevo, libre, sin cánones impuestos y sin burbujas; necesitamos una nueva creatividad que transgreda los límites que hasta ahora nos han impuesto; donde las generaciones, las culturas, las ciudades, y las identidades dialoguen, se mezclen y se expandan. Queremos recuperar la memoria, hurgar donde otros temen hacerlo y plantear todo lo necesario para sentirnos vivos."
Nuestras armas:
Un espacio para el encuentro
Una revista en papel
Una plataforma digital
Y un club de activistas y amantes de la cultura
En junio (20 de junio) llega el primer número del nuevo Ajoblanco. Tiene 132 páginas y una tirada de 50.000 ejemplares. http://www.ajoblanco.org/

jueves, 8 de junio de 2017

Irrenunciable. Manuel Lombardo Duro

Irrenunciable
No te mientas
con ridículos cuentos
de pureza inocente
y rebeldía insurrecta.

Estás aquí
sigues con vida,
luego lo aceptas todo,
tú todo lo sostienes,

cuando partir,
recuerda, partir siempre
era tu deseo más violento,
tu sueño irrenunciable.

[un poema de “Las voces indomables” de Manuel Lombardo Duro. editado por Piedra, Papel, Libros]

martes, 6 de junio de 2017

vidas cotidianas ajenas. un poema de J.P.G

vidas cotidianas ajenas
coincido en el supermercado
con un músico indie más o menos famoso
su mayor éxito
es una canción sobre una cajera de un hipercor
es una canción reivindicativa y cañera
que protesta por las condiciones laborables y económicas
de todas las chicas que trabajan de cajeras en los supermercados
es una buena canción
que lo mismo la pueden pinchar en Radio3 que en Cadena Dial.
los dos vamos en la misma fila
me fijo en su carro de la compra
todo picoteo:
cacahuetes salados, barritas de nueces y anacardos, pate
berberechos, aceitunas, palomitas para el microondas
patatas fritas, picos, cookies  y una botella de ron negrita
y una tarrina de un litro de helado de turrón y un saco de comida para gatos.
al tipo sé le nota que sé sabe más o menos famoso
y tiene que mantener cierta pose de autosuficiencia
paga con tarjeta
con despreocupación
y deja el carro de cualquier manera
en medio del pasillo
y habla por el teléfono móvil
mientras la cajera
mete su compra en bolsas de plástico.
me apostaría a doble o nada
que este tipo nunca ha tenido una hermana
una novia, una amiga o una conocida
que trabaje de cajera o reponedora en ningún hipercor.
en el hilo del supermercado
suena una canción de Skakira
insulsa
pero que por lo menos no engaña a nadie

lunes, 5 de junio de 2017

espérame en la otra orilla. de J.P.G

espérame en la otra orilla
el mar siempre me trae malos recuerdos
[no lo puedo evitar]
de naufragios de ahogados de pateras a la deriva
de piratas de Natalie Wood
de una canción triste dedicada a Alfonsina Starni
se que también hay
islas tesoros aventuras estrellas
mensajes  peces de colores sirenas y alegres canciones
pero los recuerdos son inmanejables
y persistentes como tortugas.
hace seis años que no veía el mar
sus colores marinos sus reflejos hipnóticos sus brillos solares
seis años que no escuchaba su sonido
que no olía su sal
se me escapan las lágrimas de alegría
me meto en el agua
nado buceo juego con las olas
me tumbo bocaarriba
me dejo mecer llevar
floto vuelo
me siento como el humo de un cigarro encendido
trazando en el aire
una caligrafía desconocida indescifrable y bella.
ahora soy libre
ahora la línea del horizonte
está a la misma distancia
que la otra orilla

viernes, 2 de junio de 2017

Napalm. Pedro César A. Verde

Napalm
Llegaste así,
salvaje,
como tú solo sabes,
cayendo como napalm
en la selva vietnamita
Y  solo estuviste el tiempo suficiente
para dejar todo arrasado
sin una brizna de hierba
donde poder olvidar

poema de Pedro César A. Verde en "Retrovisor" (Canalla Ediciones). fotografía de Dani Olivier